Son muy pocas las cosas que nosotros [los padres] le hemos comprado a Oliver, ya sea porque le han regalado casi de todo o porque nos cuidamos de no caer en el consumismo del que son víctima la mayoría de los padres primíparos.
Cuando tengo que comprarle algo a Oliver, me gusta mucho pensarmelo bien y buscar las opciones que ofrece el mercado, tengo la teoría de que es mejor comprar cosas de buena calidad así sean más caras pero que garanticen larga vida, buen diseño, seguridad, etc…

Este es el caso de la sillita para comer, la que le compramos a Oliver es la Tripp Trapp de Stokke, una marca Holandesa de productos para niños. La vi por primera vez en un restaurante en Londres, y ahí tuve la oportunidad de mirarla bien y ensayarla, me pareció genial, el diseño! bueno ni hablar, holandes!!!! súper práctica, segura, liviana, pero lo que más me gustó es que al no tener bandeja, el niño comparte la mesa con el resto de la familia.
La busqué luego por Internet y descubrí sus otras cualidades, es de madera casi en su totalidad [más natural], crece con el niño, es decir que se puede ajustar la altura de su asiento de manera que hasta un adulto la puede usar, ergonómica, y bueno, muy original… así que me decidí a comprarla, por €145 no es la más cara del mercado pero tampoco la más barata
Y es un excelente producto, después de un par de meses de uso puedo decir que ha superado la prueba, además de las cosas que ya sabía antes de comprarla he descubierto que es súper fácil de limpiar [nada de ranuras ni correas de lona], y cabe en cualquier parte, así que me la llevo al baño, a la cocina o a donde quiera que tenga que tener a Oliver quieto en su sitio y yo hacer cosas escenciales como bañarme, p.ej!!! Muy recomendada