25 de Mayo 2004

Limpiando los archivos de mi portatil me encontré con esto… es algo que escribí cuando regresé a Colombia después de vivir en Londres por casi 5 años y medio, David y yo habíamos terminado.
antes de mandarlo a la papelera de reciclaje quise publicarlo aquí en este espacio…

25 de Mayo 2004
bueno hoy es martes y quiero hacer una reseña de los acontecimientos hasta ahora sucedidos en mi nueva vida en Colombia, más específicamente Bogotá

La llegada….
aterricé el jueves 20 a las 6:30 pm después de un largo y agotador viaje, mis padres viajaron conmigo y la verdad es que apesar de que me hubiera gustado que se quedaran y aprovecharan el tiempo allá, al final lo preferí así pues ellos me mantuvieron distraida durante el vuelo y me ayudaron a no pensar mucho en lo que estaba dejando en Londres, casi toda una vida, lo mejor de mis años… la despedida de Londres fue tranquila, no estuve triste ni con miedo, por el contrario estaba llena de alegría y felicidad, era como si fuera solo de vacaciones, sentía una felicidad tan grande que me sentí mal cuando mis amigas lloraron al despedirse y yo solo podía sonreir…. Fue solo cuando llegue a Bogotá que empecé a sentir ese nudo en la garganta que quizas se venía formando desde varios días atras… a esta angustia, a ese vacío, se le sumó el hecho de que mis primeras experiencias o encuentros de mi llegada a colombia no fueron del todo agradables…al salir del aeropuerto quería saber en donde había un centro de internet para bajar el teléfono de mi amiga Gloria ya que se me había olvidado escribirlo en mi libreta, y ella tenía las llaves del apartamento de Marina, osea sin hablar con Gloria no podía salir del aeropuerto pues no sabría hacia donde dirigirme…. le pregunté a una chica que se encontraba parada al lado de la puerta que dónde podría ncontrar un centro de internet, ella muy insistentemente quería saber hacia donde era mi vuelo, yo le dije que mi vuelo acababa de aterrizar que solo quería ir a un centro de internet, ella insistió en conocer mi próximo destino y enfantizó el hecho de que si salía de esa sala no podría volver a entrar, como a mi no me interesaba volver a entrar, le dije esta bien, explícame como llego, no recibí respuesta alguna, le digo, salgo a la izquierda, a la derecha, hacia el frente, me puedes dar alguna indicación, por fin ella accedió a señalar con su pequeña mano la dirección que debía tomar. Llegué por fin al centro de internet y de nuevo las personas que atendían me parecieron bastante bruscas en sus maneras de dirigirse a mi: un cliente que solo pretendía usar sus servicios… Yo: niña? para usar internet? ella, sin levantar su mirada de la pantalla, señala con su mano y dice “alla”. por fin descargué el número de Gloria y pedí línea para llamarla, marqué y marqué en repetidas ocasiones pero algo parecia estar fallando pues el teléfono no daba salida, al preguntarle al recepcionista, me miró con cara como de “bruta, no sabes nada”, y a regañadientes me explicó que debía marcar el 03 antes del número… ah! haberlo sabido antes… estas cosas se olvidan, ves…

Bueno prueba superada, he logrado hacer una llamada de 2 minutos en esta ciudad que hasta el momento está probando ser bastante inhóspita.
Pero la suerte no estaba de mi lado, a pesar de que Gloria había prometido encontrame en la casa de Marina con las llaves para que así nosotros no tuvieramos que dar tantas vueltas con las maletas, la realidad era muy distinta. Gloria, no solo no podía ir donde Marina pues tenía pico y placa, sino que además había olvidado las llaves en su apartamento, pero no importa dice ella, encontrémonos en media hora en mi casa que yo allá te las doy. Más o menos 45 minutos después de la llamada llegamos mi papá, mi mamá y yo en el taxi, para este momento mi genio ya estaba bastante deteriorado y lo agravaba el hecho de que mis padres no dijeron una palabra, mejor dicho no abrieron su boca durante ese trayecto ni para decir, !que frio! o !que tacos! o !que lejos! no, nada, mudos como si alguna fuerza sobrehumana tuviera sus mentes, ambas, distraidas en asuntos ajenos a estas dimensiones. Eso hizo que yo pensara un poco más en esa realidad que estaba viendo por la ventanilla del taxi, el caos, la contaminación, la poca amabilidad de la gente, Colombia, pronto empecé a pensar en londres, David, todos mis amigos, en fin todas esas cosas que de una u otra forma afectaban mi sentimientos y emociones con respecto a mi regreso a Colombia, solté dos lagrimas pero nada más, no quería que mis papás lo notaran así que me controlé. Pregunté en porteria por la Sra Gloria Ruiz, no ha llegado me informa cordialmente el portero, yo pensé, ahí está pintada Gloria, no cumple ni años. Mi padres permanecieron todo el tiempo en el taxi y yo decidí esperar afuera, 5 minutos mas tarde llegó otra persona preguntando tambien por la Sra Gloria Ruiz, no ha llegado le informa el portero, yo amablemente empecé una conversación, ella era su profesora de inglés que solía venir a su casa regularmente a darle clases particulares de inglés… el charlar con ella hizo que el tiempo pasara un poco más rapidamente, no obstante fue larga la espera… por fin, después de una media hora llego Gloria. Al ver a Gloria no me pude contener más y empecé a llorar, logré controlarme un poco pero aun así fue imposible ocultar que me sentía abatida, imagino que Gloria debió pensar que lloraba por David, en realidad lloraba por el cansancio, por mis padres, por la negligencia de las personas, por Colombia, por mis amigos en Londres, por la espera, por volver, por la incertidumbre… pero no por David…

Al fin llegamos a casa, mis padres estaban mucho mas animados, descargamos, descansamos, y… dormimos…. contando desde el momento que nos despertamos en Londres, hasta el momento en que nos fuimos a la cama en Bogotá fue un total 24 horas la duración de nuestra jornada, estabamos físicamente y al menos yo, mentalmente, agotados…

5 comentarios para “25 de Mayo 2004”

  1. Carolina Camacho Dice:

    Que odisea!!!

  2. Celeste124 Dice:

    Hola,
    Este relato me hace recordar un regreso. Fue tremendo confrontarme con la realidad. Todo me parecía tan feo, tan sucio, tan contaminado, tan tan. En fin, son experiencias que ayudan a crecer, sólo que duelen un poco.

    Saludos y por cierto, me gusta tu blog! :)

  3. Mariana Dice:

    Uf! que feo que es e choque cuando uno se va de un lugar dondo todo y todos funcionan y se encuentra con la terrible realidad de lo ineficiente. Si a eso se suma los quilombos emocionales de uno…pues…no se puede!
    Vivias en Londres antes de vivir en EspaÑa??? esto es de chusma….perdon :)

  4. Erika Dice:

    Virginia una consulta, cuanto te tardas en hacer un sling?… Es que yo quiero uno para mi nuev@ baby… Pero no me gusta comprar las cosas con tanta antelación…

    Besitos!

  5. Piedad Dice:

    Que extraño… a mi me sucede todo lo contrario, el solo subirme a un avión y saber que mi destino es Colombia eso ya es todo FELICIDAD para mi.

    Me imagino que tantas cosas que traías en tu interior fue lo que hizo que quizá quisieras ser recibida por desconocidos (personas de atención) como alguien a quien debian prestarle más atención.

    No los justifico, a nadie le gusta que no lo miren a los ojos al preguntar algo, o que no te indiquen cual es el sitio al que debes o deseas ir… pero creo que exageraste.

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